Premio Nobel de Medicina y Fisiología 2015

Alfred_Nobel

Este año el Premio Nobel de Medicina y Fisiología es otorgado a tres investigadores provenientes de Japón, Irlanda y China. Debido a su gran impacto el premio fue dividido en dos partes. Una mitad fue para los investigadores Sotoshi Omura de la Universidad de Kitasato en Tokio, Japón y para el irlandés William Campbell de la Universidad de Drew en Madison, NJ, USA.

Estos investigadores han sido galardonados por el descubrimiento de la avermectina y sus derivados, utilizados como fármacos antiparasitarios que han mostrado alta efectividad para el tratamiento de enfermedades parasitarias que afectan, en gran proporción, a países en vías de desarrollo, estas enfermedades parasitarias son: oncocercosis, filariasis linfática, entre otras. La otra mitad fue otorgada a la investigadora Youyou Tu de la Academia China de Medicina Tradicional China en Beijing por el descubrimiento de la artemisinina, fármaco que actualmente ha mostrado mayor efectividad para el tratamiento contra la malaria.

Estos tres investigadores han impactado la vida de alrededor de 3.4 billones de personas según estimaciones del comité. Ambos fármacos han revolucionado nuestra capacidad para hacer frente a importantes enfermedades tropicales a nivel mundial. Estos fármacos tienen algo en común: fueron aislados de organismos que se encuentran en la naturaleza, la avermectina es proveniente de una bacteria y la artemisinina de una planta.

Omura se volvió un experto en aislar productos de la naturaleza cuando fijó su atención a un grupo de bacterias en específico conocidas como Streptomyce spp. Grupo de bacterias que actualmente es utilizado para la producción del antibiótico estreptomicina. Omura y sus colaboradores desarrollaron nuevas técnicas para cultivar a gran escala este grupo de bacterias y fue el pionero en mirar más allá de los antibióticos y así buscar otras formas potencialmente útiles de la actividad biológica proveniente de estos microorganismos. De esta forma Omura logra cultivar Streptomyces avermitillis que fue aislado de una muestra de suelo de bosque cerca de un campo de golf. Esta muestra fue enviada al laboratorio de la compañía farmacéutica Merck en los Estados Unidos junto con otras 50 muestras prometedoras.

En el laboratorio de Merck se encontraba esperando las muestras el investigador Campbell quien dirigía un grupo de investigación que medía la eficacia de varias cepas y su bioactividad. Encontró que la cepa aislada de Streptomyces avermitillis producía una sustancia que llamó avermictina y observó que era extremadamente efectiva contra parásitos en los animales de laboratorio. Después de algunos cambios químicos de esta sustancia fue posible fabricar la ivermectina que mostró ser más efectiva para controlar parásitos en animales y de esta forma comenzó su uso en humanos.

Desde su descubrimiento y su utilización en humano este fármaco ha sido tan eficaz para el tratamiento de la oncocercosis y otras infecciones que las enfermedades están al borde de la erradicación de acuerdo al comité Nobel. Esto ha sido posible en gran medida gracias a que, desde 1987, la compañía Merck acordó donar el medicamento de forma gratuita para el tratamiento de la ceguera de los ríos (oncocercosis) durante el tiempo que fuera necesario.

La investigadora Tu ha estado trabajando en el tratamiento de la malaria desde 1967. Tu encabeza un grupo de fitoquímicos e investigadores farmacológicos que se centran en la extracción y aislamiento de la mayor cantidad de compuestos con gran potencial para ser utilizados como antimaláricos usando plantas de la medicina tradicional China.

El extracto proveniente de la planta Artemisia annua, llamado en China qinghao, parecía ser prometedor, sin embargo, los resultados fueron poco concluyentes. So Tu revisó la literatura de la medicina tradicional China y encontró que una referencia de aproximadamente 1800 años de antigüedad describía un método de preparación del qinghao que sugería que el procesamiento de extracción moderno estaba destruyendo el compuesto activo. Usando una menor temperatura para la extracción del compuesto la condujo a ella y a su grupo de colaboradores a tener mejores resultados al punto de llegar al descubrimiento del medicamento con mayor efectividad contra la malaria, la artemisinina. Hoy en día es el fármaco más utilizado en combinación con otros antipalúdicos como la mefloquina, ha mostrado reducir la mortalidad alrededor de un 20% y salvar más de 100 000 vidas cada año de acuerdo al comité Nobel.

Sin duda, el descubrimiento tanto de avermectina y artemisinina han traído grandes cambios en la forma en que son tratadas las enfermedades parasitarias; sin embargo, son el resultado de un gran número de tratamientos que han fallado por lo que la investigación de nuevas alternativas terapéuticas debe seguir siendo impulsada cada vez más.

Fernando Espinosa Lira
Sinapsis MX

Bibliografía:
Brian Owens “2015 Nobel Prize goes to antiparasitic drug discoverers” World Report, The Lancet, Volume 386, No. 10002, p. 1433, 10 October 2015.

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