Las diferencias en el dolor entre mujeres y hombres

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El sexo importa cuando hablamos de dolor. Es una creencia general que las mujeres tienen mayor tolerancia y un umbral más alto para sentir dolor que los hombres, una característica biológica que les permite, por ejemplo, soportar el dolor de un trabajo de parto; pero ¿existe evidencia científica de que el sexo marca una diferencia en el procesamiento del dolor?

 ¿Es más común el dolor en mujeres o en hombres?
La relación entre el sexo y el dolor es compleja y por extraño que parezca no comenzó a investigarse hasta la década de los 90s. Distintas limitantes rodean a los estudios epidemiológicos del dolor, entre ellos factores culturales (en algunas sociedades, por ejemplo la occidental, los hombres tienden a disimular más el dolor que las mujeres), factores sociales (acceso equitativo a los servicios de salud), fallas o inconsistencias metodológicas y por último el hecho que quizá no se publican estudios en los cuales no se encuentran diferencias significativas por no ser atractivos para las revistas científicas.

Es muy representativo un estudio publicado en el 2008 con una muestra de más de 85,000 personas de 17 países distribuidos en todos los continentes. En él encontraron que el dolor crónico es más común en mujeres (45%) que en hombres (31%), además encontraron una mayor prevalencia de depresión asociada al dolor en la población femenina.

Evidencia creciente indica que distintas condiciones específicas parecen provocar de forma más común dolor en mujeres que en hombres, entre estas causas encontramos distintas enfermedades musculoesqueléticas (dolor lumbar), osteoartritis, fibromialgia (casi tres veces más común en mujeres), dolor neuropático y migraña. Los hallazgos encontrados para otras condiciones son inconsistentes y parecen reflejar que no hay una diferencia significativa en la prevalencia ni en la intensidad del dolor (dolor por cáncer, cefalea tensional).

No solo el dolor es más común en mujeres, distintos estudios han mostrado que la intensidad, frecuencia y duración del dolor puede ser mayor para las mujeres que para los hombres.

¿El sexo es importante en la tolerancia al dolor?
Distintos modelos experimentales se han creado con la intensión de contestar esta pregunta. Los resultados no son homogéneos, aproximadamente en el 75% de los estudios, las mujeres tienen menor tolerancia al dolor que los hombres y el umbral para sentir dolor parece ligeramente menor en mujeres; sin embargo, no todos los reportes han publicado los mismos resultados y todo parece indicar que las diferencias en la sensibilidad al dolor dependen del tipo de estímulo doloroso que se aplique.

 ¿Qué subyace las diferencias en la percepción del dolor entre hombres y mujeres?
La investigación clínica y básica se ha enfocado predominantemente al estudio del papel de las hormonas sexuales en la modulación del dolor. Se ha encontrado que las mujeres son más tolerantes al dolor durante la fase folicular del ciclo menstrual; sin embargo, los resultados en humanos son inconsistentes habiendo un mayor efecto en animales de experimentación. Además con el uso de estudios de imagen se han encontrado diferencias en la activación de distintas estructuras cerebrales entre hombres y mujeres al percibir un estímulo doloroso.

Por último, lejos de ser una competencia en la tolerancia al dolor entre sexos, los datos llaman la atención. La mayor parte de investigación básica en dolor se hace en animales de experimentación del sexo masculino, esto para evitar factores de confusión con respecto al ciclo de la hembra; el hecho de que en las mujeres el dolor sea más prevalente e intenso hace necesario que se intensifique la investigación sobre los mecanismos implicados en esta notoria diferencia. Por otra parte, continúa existiendo sexismo en la manera de tratar pacientes con dolor. En el 2014 fue publicado un estudio donde se les daba a médicos (mujeres y hombres) a evaluar distintos casos clínicos de dolor lumbar en pacientes de ambos sexos; el resultado fue que las mujeres con dolor lumbar recibieron más tratamiento antidepresivo e interconsulta a servicios de psicología (un tratamiento menos dirigido hacia el dolor y más hacia un trastorno psiquiátrico) que los hombres, de forma interesante este tratamiento fue dado predominantemente por las médicos mujeres.

En conclusión, existe un mayor riesgo de desarrollar dolor crónico en mujeres, el umbral al dolor entre sexos varía con el tipo de estímulo provocado y se requiere de la intensificación en la investigación sobre las diferencias biológicas que subyacen el procesamiento diferente del dolor entre hombres y mujeres.

Alfredo Manzano
Sinapsis MX

Bibliografía
Bartley EJ, Fillingim RB. Sex differences in pain: a brief review of clinical and experimental findings. Br J Anaesth. 2013 Jul;111(1):52-8. doi: 10.1093/bja/aet127.
* Artículo gratis en la siguiente liga: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3690315/

Fillingim RB, King CD, Ribeiro-Dasilva MC, Rahim-Williams B, Riley JL 3rd. Sex, gender, and pain: a review of recent clinical and experimental findings. J Pain. 2009 May;10(5):447-85. doi: 10.1016/j.jpain.2008.12.001.
*Artículo gratins en la siguiente liga: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2677686/

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